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Niña en el dentista

La cinta ó seda dental, debería ser un componente más en el hábito de higiene bucal de cada persona, ya que con ella accedemos a sitios que, de otro modo, quedan permanentemente sin limpiar, con el riesgo que ello implica de caries, gingivitis, halitosis....etc.

Su uso correcto es difícil al principio, como ocurre con cualquier otra actividad que requiera la adquisición de una habilidad. De hecho, la sensación inicial es de que sobran dedos y falta boca.  Pero no hay que desmoralizarse, porque eso nos ha pasado a todos, y , con un poco de constancia, vamos a conseguir al cabo de tres ó cuatro semanas de uso diario, la suficiente habilidad para que el uso de la seda deje de ser un martirio, y se convierta en uno más de esos hábitos de higiene adquiridos y cuya realización no nos cuestionamos, como pueden ser darse una ducha, el afeitado, maquillaje, peinado..... etc.

Aunque los envases traen instrucciones de uso, vamos a insistir en algún apartado del mismo : Cortamos un trozo de unos 40 cms de longitud, y lo enrollamos en los dedos medios (corazones) de cada mano, manejándolo, para su inserción entre los dientes, con los índices y pulgares. Se debe llevar un orden , para no saltarnos piezas, y debemos dejar el menor espacio posible entre los dedos, en el momento de la inserción, para mantener el control de la cinta y no producirnos lesiones en la encía.

La seda no se mete forzando, sino con un ligero movimiento de vaivén lateral, como una sierra, porque si no, ocurre como con la cuerda de un arco : primero se tensa, y, una vez salta el contacto entre los dientes, “se dispara “  clavándose en la encía.

Una vez insertada, la aplicamos contra la cara correspondiente (anterior ó posterior) del diente, y, con ligera presión sobre él (nunca contra la encía), haremos un movimiento de vaivén lateral bajo la encía (en el surco gingival), seguido de otro de sube y baja a lo largo de esa cara del diente.

Y nos vamos a otra pieza, hasta completar todas las de la boca.

Es suficiente usar la seda ó cinta una vez al día, -en principio al acostarse-, aunque no importa si lo hacemos en otro momento, cuando más tiempo tengamos, dado que al principio nos llevará no menos de quince minutos.

Es normal que al principio la encía sangre en algunos puntos : ello puede deberse a la existencia de una inflamación previa ó al mal uso de la seda, y lo único que debemos hacer en ambos casos, será esmerarnos en la técnica, pero en ningún caso dejar de usarla.

Si se deshilacha en algunas piezas,deberá consultar a su dentista, porque puede significar la presencia de algún problema: caries, obturaciones rotas, sarro, etc.

Respecto a los tipos, hay muchos: seda, cinta, con cera, sin cera, con flúor... etc. Mi recomendación sería utilizar la cinta con cera.

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