Nuestros servicios

Salud bucodental

Se realizará al paciente un examen completo de sus dientes, encías y resto de partes blandas de la boca, observando si hay signos de enfermedad u otros problemas. Para la solución de los mismos, podemos ofrecerle todas las opciones que en el resto del apartado Nuestros servicios mencionamos.

En ocasiones será necesario remitirlos a otros especialistas que traten aquellos problemas que por sus características ó dificultad requieran el tratamiento de un especialista (ortodoncista, periodoncista, cirujano e incluso endodoncista).

Es importante en esta visita realizar una historia clínica del paciente en la que se registren situaciones de embarazo ó enfermedades tales como la hipertensión, diabetes, problemas cardíacos (infarto, marcapasos, valvulopatías...), trastornos psíquicos, alergias ( a los anestésicos, al látex que suele formar parte de guantes y diques de goma, ó a cualquier otra medicación susceptible de ser usada durante el tratamiento), etc.

Así como la medicación que el paciente esté tomando (importante el uso de anticoagulantes tipo Sintrom).

En la mayoría de los tratamientos se recurrirá al uso de anestesia local para evitar ó minimizar el posible dolor que la intervención pueda producir. Su efecto es pasajero y la sensación es de hormigueo e hinchazón (aunque no exista) en esa zona. Sus inconvenientes más frecuentes son las heridas por mordedura de las zonas insensibilizadas (no debe masticar ni mordisquearse en tanto no desaparezca el efecto anestésico); daños por la aguja , habitualmente leves, tales como pequeños hematomas locales, molestias en el lugar de la inyección, ó excepcionalmente parestesias en el nervio afectado durante un tiempo; mareos, bien por la ansiedad ó por una hipotensión transitoria. Aunque es excepcional con los nuevos materiales, no debe hacer movimientos bruscos durante la inyección del anestésico por el riesgo de rotura de la aguja, que podría derivar en dificultad importante para su extracción en función de a qué profundidad y en qué lugar se produzca esa fractura.

Odontología conservadora

Desde hace unos años, y a pesar de las muchas satisfacciones que nos ha dado, hemos optado por descartar la amalgama como material de obturación, no por los motivos en algún momento publicados acerca de su presunta toxicidad y efectos seundarios de los que no hay evidencia científica alguna, sino porque consideramos que ya tenemos a nuestra disposición materiales cuyas características de adhesión, resistencia y estética, les convierten en una excelente alternativa a un material como la amalgama que, a pesar de su largo y buen recorrido como material restaurador, es hoy rechazado por la mayoría de nuestros pacientes no solo por los presuntos motivos al principio expuestos, sino por su poco agradecida estética.

Con los materiales de resina compuesta actuales, de colores similares al diente, podemos realizar obturaciones, reconstrucciones, carillas, cierre de diastemas y/ó troneras, enmascaramiento de lesiones, etc.

Y, junto a los adhesivos dentales de que ahora disponemos, nos permiten utilizar técnicas más y más conservadoras en nuestros tratamientos, priorizando la conservación de estructura dentaria, lo que conforma los principios de la tendencia actual en Odontología, y que habitualmente se conoce ya como Odontología Mínimamente Invasiva.

Exigen una técnica más depurada que en el caso de la amalgama (la cual era capaz de enmascarar las posibles limitaciones del operador) y un buen aislamiento del campo operatorio porque las modernas técnicas de adhesión no admiten la contaminación, de sangre sobretodo, y saliva, lo que hace que, salvo en manos especialmente expertas (y a veces incluso en esas) el aislamiento del campo operatorio, sobretodo con el uso del dique de goma, sea imprescindible. Las características de este material y el hecho de que requieran un mayor tiempo de colocación y terminación hacen que en general supongan tratamientos más costosos que en el caso de la amalgama.

La duración en boca de este material puede ser menor que el de la amalgama, aunque no de una forma dramática que pudiese plantear serias dudas acerca de su idoneidad en los tratamientos antes mencionados, ya que tiene una longevidad suficiente que, unida a sus otras características, hacen como antes decía que muchos profesionales (e incluso algunos paises nórdicos) nos hayamos decantado por ellos para nuestra práctica diaria.

La Odontología Mínimamente Invasiva ha cambiado la mentalidad de los odontólogos en la actualidad, llevándonos a realizar rehabilitaciones que implican todos los dientes de la boca con técnicas realmente novedosas, que poco se parecen ya al típico plan de tratamiento de: "coronas en toda la boca".

También podemos manejar Ionómeros de vidrio, como tal ó reforzados con resina, que en determinados casos complementan nuestras técnicas, aunque su estética no es demasiado buena. Por ello los usamos como bases cavitarias ó en sitios de poco compromiso estético y/ó poco stress.

Los trabajos de Odontología conservadora se deterioran con el paso del tiempo debido a las fuerzas y tinciones continuas que soportan. Es recomendable revisarlas periódicamente, no más allá del año, para detectar los posibles daños (fracturas, despegamientos, filtraciones, tinciones, fisuras...) que se vayan produciendo.

El pronóstico de estas obturaciones, aparte la idoneidad de la técnica empleada, va a depender de su tamaño y profundidad, de la localización, de las fuerzas masticatorias que sobre ellas actúen, de la higiene, dieta y hábitos (por ej. morderse la uñas) del paciente...

Por tanto el paciente debe ser consciente de que el día a día es extremadamente importante en la conservación de cualquier trabajo en la cavidad oral, pudiendo alargar la vida media de trabajos no muy ortodoxos, pero también disminuir la de otros correctamente diseñados y realizados.

Reconstrucciones post-traumáticas de incisivos superiores, distintos casos

Obturación de múltiples erosiones dentarias

Extracción, blanqueamiento y posterior ferulización de un incisivo no recuperable y muy teñido. Aspecto a los seis años

Caries con gran destrucción dentaria

Cambio de obturaciones viejas, deterioradas y antiestéticas

Cierre de diastemas con composite

Sonrisa recuperada en una sola visita

Reposición del fragmento vestibular fracturado en un incisivo central, con colgajo, adhesión y sutura. Aspecto a las tres semanas

Reposición de fragmentos en una doble fractura dentaria (es importante recogerlos y meterlos en suero, leche, ó la misma boca del paciente)

Reconstrucción de ambos centrales con cierre de diastema interincisal

Reconstrucción de ambos incisivos laterales

Endodoncia

¿En qué consiste la endodoncia, qué cura, qué podemos esperar de ella?. Voy a intentar dar respuesta en pocas palabras a estas preguntas, ya que son muchos los pacientes que han recibido este tratamiento y, sin embargo, su total desconocimiento acerca del mismo y de lo que les puede ofrecer, origina dudas sobre un tratamiento muy válido y fiable, pero con unas limitaciones que deben ser conocidas.

La endodoncia ó desvitalización, también conocida popularmente como “quitar el nervio”, consiste básicamente en la extirpación del paquete vásculo-nervioso (pulpa) que nutre e inerva la pieza, penetrando en ella por el extremo de su raíz (o raíces) hasta el interior de su corona (cámara pulpar): se abre el diente, y, a través de esa apertura, se elimina esa pulpa, se conforma adecuadamente el conducto radicular por donde discurre, desinfectándolo a la vez , y luego se rellena con un material termoplástico, la gutapercha, para sellar totalmente ese conducto e impedir la contaminación desde el diente de los tejidos que le rodean . En los casos en que el diente está necrótico, muerto, es decir, cuando esa pulpa ha dado paso a un conglomerado de restos y bacterias que ya han causado en muchos casos la contaminación de esos tejidos periapicales ó perirradiculares, con flemones incluso, la endodoncia es similar a cuando el diente es vital, es decir, buscamos el sellado del conducto para evitar el paso de gérmenes del diente a los tejidos circundantes, pero es el propio organismo el que luego debe eliminar esa infección perirradicular a la que la endodoncia ha dejado sin nutrientes.

Una vez terminada la endodoncia, suele cerrarse la cavidad de acceso por la que hemos tratado la pieza, con un cemento provisional, que evita la contaminación de la misma, y que debe ser sustituido a corto plazo por la obturación definitiva. Es frecuente la aparición de molestias en la zona tratada en los días posteriores, que puede variar desde una pequeña molestia, incluso espontánea, a dolor (como si el diente hubiese crecido) a la masticación, incluso hinchazón. Esto está en relación con la manipulación realizada y no significa habitualmente nada en cuanto al pronóstico del tratamiento. Por estas posibles molestias y por la fragilidad de la pieza, no debe usarse en los días posteriores, e idealmente no hacerlo hasta que se haya realizado la reconstrucción total de la misma.

Por tanto, la endodoncia sirve para evitar el dolor producido por una lesión de la pulpa (por caries, traumatismo, erosiones...), o para cortar la fuente de alimentación de una infección producida por una lesión de la pulpa.

Y esto, que no es poco, es también todo: una pieza endodonciada es más frágil, tanto más cuanta más destrucción dentaria haya y la endodoncia no evita que esa pieza pueda tener otras caries, o fracturarse (incluso el riesgo de fractura es mayor en las piezas endodonciadas), ó que se produzca un estallido radicular (incluso en piezas a las que se les coloque una corona), o que un proceso periodontal concomitante no tratado lleve a la pérdida de la pieza. Y jamás es, por sí misma, todo el tratamiento de una pieza, sino una parte del mismo, de forma que, si se deja con el cemento provisional mucho tiempo, el riesgo de fracaso de la pieza es grande, e incluso una buena endodoncia puede fracasar porque se acaben produciendo filtraciones que acaben contaminando el conducto y el periápice.

El índice de fracaso de una endodoncia correctamente realizada, está entre el cinco y diez por ciento -incluso en el caso de profesionales muy experimentados- por causas muchas veces achacable a la propia anatomía del diente (calcificaciones, bifurcaciones, grandes curvaturas, gran estrechez del conducto, conductos laterales...) ó a circunstancias no controlables por parte del dentista .A veces, en conductos complicados puede producirse la rotura de un instrumento que no siempre puede ser retirado, dificultando así la correcta obturación de la raíz ( en ese caso se informará al paciente). Estas dificultades anatómicas -aparte las inherentes al propio tratamiento- justifican que, en algunos casos, deba ser un especialista -un endodoncista- el que trate determinadas piezas, aunque la mayoría de las endodoncias son susceptibles de ser realizadas por cualquier dentista con una buena formación.

Cuando una endodoncia no da el resultado deseado, se puede recurrir en ocasiones a la realización de una apicectomía como intento previo a la posible extracción.

 

Reabsorción externa en un molar. Evolución en menos de 1 año

Blanqueamientos

En una sociedad como la actual, en la que con frecuencia se valora en exceso el aspecto físico de las personas, no debe extrañarnos el interés de éstas por la mejora del mismo, y, concretamente, por el color de sus dientes.

Independientemente del color intrínseco de la dentadura de cada persona, éste puede alterarse por el tabaco, el envejecimiento, ingestión de tetraciclinas en la infancia, sobredosis de flúor (también en la infancia), traumas preeruptivos, necrosis pulpares, endodoncias, etc… Estas decoloraciones pueden ser aisladas, generalizadas, uniformes, en bandas, o afectar incluso a una pequeña zona de un diente.

Para hacer frente a estas distintas situaciones que se pueden dar, disponemos de tratamientos de recubrimiento (obturaciones, carillas de porcelana o resina, coronas completas), que enmascaran el color pero no lo cambian (salvo en decoloraciones muy localizadas que se pueden eliminar por medios mecánicos) y de los blanqueamientos.

El blanqueamiento, que muchas veces es previo al recubrimiento de las piezas con alguno de los métodos antes mencionados, puede ser externo (en dientes vitales fundamentalmente) ó interno (en dientes no vitales, aunque hay autores que propugnan, en casos graves de tinción por tetraciclinas, desvitalizar a todas esas piezas para luego hacer ese tratamiento).

El externo puede hacerse de forma ambulatoria, con cubetas y geles, generalmente de peróxido de carbamida, que el paciente lleva colocados en su boca a lo largo de unas cuatro semanas, durante un mínimo de 3-4 horas diarias y preferentemente por la noche. Para acelerar el proceso, puede complementarse en clínica con alguna sesión de 30´con la cubeta y con un gel de peróxido de carbamida a mayor concentración (35%)

Ó en la clínica, mediante el uso de geles de peróxido de hidrógeno, cuyo efecto se puede acelerar mediante el uso de una lámpara de luz fría (otros tipos de activación, como el láser, pueden generar un calor excesivo que lesione la pulpa) y que presenta la ventaja de que el blanqueamiento puede conseguirse en una ó dos sesiones solamente.

Para decidir qué técnica utilizar, la más segura y estable si el paciente tiene tiempo (cuatro semanas) es la de cubetas casera y nocturna ya que la concentración usada es menor y el efecto se produce más lenta y progresivamente.

Si por el contrario tiene prisa, mejor en consultorio, de igual modo que si presentase muchas lesiones cervicales no cariosas con exposiciones dentinarias, ya que estas pueden cubrirse con la barrera gingival que se coloca para proteger tejidos blandos

Son métodos sencillos, prácticamente inofensivos, y bastante fiables en los casos en que están indicados (casi todos, salvo las tinciones intensas y/o en bandas por tetraciclinas, que necesitarían más de 4-6 meses de blanqueamiento), ya que siempre hay un resultado positivo, aunque no predecible en cuanto a intensidad del blanqueamiento.

Uno de los efectos colaterales más frecuentes es la sensibilidad, que en el blanqueamiento ambulatorio puede hacer necesario el cambio en la concentración del gel que estemos usando, dejando días libres sin aplicación (cada día que hagamos esta va a sumar, pero los que no se haga no restan, de modo que el único efecto negativo sería el retraso en la consecución del resultado final), evitando los ácidos y usando pastas dentífricas desensibilizantes.

Esta sensibilidad puede durar uno ó dos días en el ambulatorio y dos a cuatro horas en el presencial.

En el blanqueamiento en clínica se puede dar un analgésico-antiinflamatorio como el Ibuprofeno media hora antes de la aplicación ya que la sensibilidad es muy diferente en cada paciente y no está necesariamente en relación con el volumen pulpar y la presencia de obturaciones desajustadas ó erosiones y/ó fisuras presentes. Además hay que evitar también los ácidos (zumos, bebidas carbónicas, isotónicas, vinagre...) en los días previos y siguientes al tratamiento, además de usar una pasta dentífrica desensibilizante

El blanqueamiento interno debe ser realizado en clínica y funciona tanto mejor cuanto más íntegro esté el diente. Su mayor riesgo es la aparición de reabsorciones cervicales externas, sobretodo en piezas con historia de traumatismo ó tratamiento de ortodoncia previos, por lo que es fundamental el sellado de la unión amelocementaria para que el material blanqueador no toque las paredes del conducto radicular , y evitar además el uso de calor. Puede necesitar varias aplicaciones.

Alrededor de un 30% de los blanqueamientos externos tienen un cierto grado de recidiva entre los dos-tres años, por lo que puede ser necesario un retratamiento cada dos años, bien con el peróxido de carbamida al 35% (una ó dos sesiones en clínica) ó el de hidrógeno (también una-dos aplicaciones).

Esta regresión en el color es más frecuente en los blanqueamientos externos, alrededor de cada tres años. Y después de cada retratamiento la recidiva es más rápida.

Recientemente ha aparecido una nueva normativa europea acerca de los blanqueamientos de la que podemos destacar la prohibición de realizarlos a menores de 18 años y el que solo los productos con menos de 0,1% de peróxido de hidrógeno serán de libre adquisición en el mercado.

Blanqueamiento interno del incisivo lateral derecho

Blanqueamiento domiciliario con férulas

Blanqueamiento domiciliario con férulas

Blanqueamiento domiciliario y reobturaciones

Blanqueamiento interno, previo a la colocación de una carilla de porcelana en el incisivo central izquierdo

Preparativos para blanqueamiento con lámpara de luz fría

Blanqueamiento con lámpara de luz fría (en clínica)

Blanqueamiento con lámpara de luz fría (en clínica)

Prótesis

La rehabilitación protésica es un procedimiento clínico dirigido a restituir dientes ausentes mediante diferentes técnicas y aparatologías:

Removible

  • Implanto-soportada
    • Completa
    • Parcial
  • Implanto-retenida, mucosoportada
    • Completa
    • Parcial
  • Dento-soportada
    • Parcial
  • Dento-muco-soportada
    • Parcial
  • Muco-soportada
    • Completa
    • Parcial

La removible puede ser retirada de la boca por el propio paciente sin necesidad de intervención del dentista, y su complejidad y coste es muy variable, desde un pequeño parcial de acrílico hasta una compleja sobredentadura retenida en una barra sobre varios implantes. Sus características funcionales, estabilidad, comodidad ... son también muy distintos en función del tipo de prótesis. En general son más cómodas y estables las que van soportadas por implantes ó dientes. A medida que perdemos retenciones y apoyamos en la mucosa, la situación generalmente empeora; hasta llegar a las prótesis completas de resina, exclusivamente mucosoportadas, que se sujetan por una especie de "efecto ventosa" aunque las inferiores suelen desplazarse siempre con los movimientos de labios y lengua, y en las cuales la incomodidad del paciente suele ser importante e incluso limitarle no solo funcionalmente sino en su vida social.

Fija

  • Implanto-soportada
    • Completa
    • Parcial
    • Individual
  • Dento-soportada
    • Puentes
    • Coronas
    • Carillas
    • Incrustaciones

Las fijas por el contrario van sujetas a dientes ó implantes y no pueden ser retiradas por el paciente.

Pueden ser dento-soportadas, para restituir piezas ausentes en el caso de los puentes; ó para reforzar la pieza, recuperar su anatomía, ó mejorar la estética (ó todo ello a la vez) en el caso de carillas, coronas e incrustaciones.

En las primeras hay que reducir, tallar, los dientes que sirven de sujeción, tanto como espacio vaya a ocupar el material restaurador: si esto no se hace ó lo hacemos de forma insuficiente, tendremos piezas grandes, sobrecontorneadas, con márgenes desajustados, que chocan con los antagonistas y las piezas contiguas y esto limita no solo la estética sino la salud gingival y el futuro de la restauración. Otra técnica posible en pocos casos, pero muy conservadora, es la confección de puntes de fibra de vidrio mediante el uso de técnicas adhesivas .

En el caso de las carillas el tallado es más conservador e incluso puede no ser necesario en algunos casos. En ocasiones, el tallado de un diente inclinado ó en posición desfavorable, puede producir una afectación pulpar y hacer necesaria la realización de una endodoncia. Es normal que en los primeros días, mientras el paciente está con la corona provisional, tenga una sensibilidad aumentada y que la encía esté un poco molesta. Una vez cementada la corona definitiva, puede haber algo de sensibilidad que irá remitiendo en poco tiempo (excepcionalmente no es así y puede hacer necesaria la endodoncia antes citada).

Las incrustaciones pueden ser de varios tipos: inlays (no cubrimos cúspìdes del diente), onlays (cubrimos una cúspide del diente) u overlays (recubrimos todas las cúspides del diente). Podría decirse que las incrustaciones son "empastes hechos en el laboratorio". La gran ventaja de esta técnica es que preservamos gran cantidad de estructura dentaria. Han sustituido en parte la necesidad de coronas, y de esta forma, en caso de que la incrustación fallase, seguiríamos teniendo diente suficiente para rehacer el tratamiento. Son similares a las coronas únicamente por el hecho de ser de materiales similares: cerámica vítrea, cerámica reforzada, cerámica híbrida... Son altamente estéticas y no presentan ninguna desventaja para el paciente.

El pronóstico de estos trabajos es individual, dependiendo no solo de su correcta realización e indicación, sino también del tipo de trabajo, el motivo de su realización, el estado de los dientes pilar y hábitos del paciente ( revisiones, higiene, dieta, que sea apretador...).

E implanto-soportadas, en las que la estructura protésica puede ir atornillada directamente al implante ó a un pilar intermedio, ó cementada sobre uno de estos pilares que a su vez estará atornillado al implante.

 

Rehabilitación parcial mediante implantes y coronas en sectores laterales y carillas en incisivos superiores

Tinción intensa en raices de frente anterior: solución mediante carilla de cerámica en el incisivo lateral derecho y coronas de zirconio-porcelana en el resto de incisivos

Caso similar: evolución a lo largo de muchos años pasando desde unas coronas de metal-porcelana antiestéticas a unas provisionales de resina que estuvieron en boca 10!! años, y finalmente a otras de zirconio-porcelana para enmascarar las tinciones

 

Carillas antiguas en incisivos superiores, fracasadas a nivel de central y lateral derechos. Sustitución por dos coronas de disilicato de litio

Solución estética con máscara gingival, alargamiento quirúrgico de las coronas dentarias y colocación de seis coronas en zirconio-porcelana

Solución estética con máscara gingival, alargamiento quirúrgico de coronas y seis carillas de porcelana

Prótesis fijas muy deterioradas: solución rápida y sencilla con composite. Reposición con implante del incisivo lateral izquierdo fracturado

Prótesis fija ántero-superior muy deteriorada: cambio por nueva prótesis en zirconio-porcelana (acompañada de rehabilitación mediante implantes en sectores laterales)

Caso similar al anterior

 

Reparación directa en boca, con composite, de una carilla cerámica fracturada

Rehabilitación de incisivos superiores con coronas de cerámica

Desgastes importantes con pérdida de dimensión vertical: rehabilitación MUY conservadora y "sencilla"mediante técnicas adhesivas

Caso similar en su origen pero mucho más avanzado: rehabilitación convencional mediante coronas de metal-porcelana e implantes

Caso similar a los anteriores tratado de la forma más conservadora mediante la técnica de los tres pasos (en este caso falta el tercero que sería la colocación de incrustaciones en sectores laterales; se ha dejado con reconstrucciones directas de resina a ese nivel, aunque por la edad del paciente, en un futuro será inevitable completar este tercer paso). Se muestran imágenes de las diferentes secuencias del tratamiento : previas, encerado, mockup, reconstrucciones y carillas en frente ántero-superior y caninos inferiores.

Carillas de porcelana en frente anterior previo blanqueamiento y alargamiento quirúrgico del incisivo superior derecho

Incrustación (overlay) de disilicato de litio en primer premolar superior derecho (alguna imagen está tomada con un espejo)

Incrustación (onlay) de resina nanocerámica (lava ultimate) en molar inferior derecho

Incrustación (overlay) de cerámica infiltrada con polímeros (vita enamic) en molar inferior derecho

 

Bruxismo (ATM)

  • Exploración
  • Diagnóstico
  • Tratamiento:
    • Multidisciplinar:
      • Fisioterapeuta
      • Acupuntor
      • Ortodoncista
      • Psicólogo
    • Férula de descarga:
      • Rígida
      • Mixta
    • Indicaciones para autocontrol diurno

El bruxismo es el hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes. Esto lo convierte en imposible de controlar durante las horas de sueño y también muy difícil de manejar durante el día. Es por ello que se hace necesario el uso de una placa de descarga que desprograme los músculos de la articulación temporomandibular y ayude a la relajación de los mismos.

La disfunción craneomandibular está comúnmente mal diagnosticada, no teniendo en cuenta la necesidad de tratarla junto a cervicales o espalda. Un dolor de oídos o una cefalea son muchas veces síntomas de esta disfunción.

Por estas razones creemos en la importancia de un tratamiento multidisciplinar, normalmente junto a un fisioterapeuta, pero a veces, incluso, junto a un psicólogo u ortodoncista.

Implantoprótesis

Los implantes dentales son aditamentos a modo de tornillos cuya función es sustituir las raíces de los dientes perdidos. Tras su colocación hay un proceso de curación (Osteointegración) y transcurrido este se fijará la prótesis definitiva que sustituirá a las piezas perdidas.

Las técnicas han evolucionado mucho en estos años y son muy diversas, pero basicamente consiste en la introducción en el hueso del implante, generalmente de titanio (en casos de alergia se usan los de zirconio), y la espera de un tiempo variable hasta que se forma hueso alrededor de ese implante, produciéndose la osteointegración, momento en el que se puede cargar ese implante con la prótesis definitva que en cada caso esté indicada. Las características del implante también han evolucionado en forma, conexión, tipo de superficie...

Como comentaba, cada caso puede ser muy diferente en función de que haya piezas a extraer ó sea una zona anteriormente edéntula; de que haya hueso suficiente ó sea preciso hacer regeneración y/ó injertos y/ó elevaciones de seno; de la calidad ósea; de lesiones óseas previas (quistes, granulomas, dientes incluidos...).

La tendencia es hacia una cirugía mínimamente invasiva apoyada en la tecnología 3D, sin colgajo, con implantes inmediatos a la extracción, y dientes provisionales inmediatos (en la primera semana, incluso en el mismo día). Esto, que no siempre es posible, rompe totalmente con los protocolos anteriores (extracción, esperar al menos un mes, colocación de implante en una primera cirugía dejándolo sumergido, esperar unos seis meses en maxilar superior y tres en mandíbula, segunda cirugía para descubrir el implante y finalmente confección de la prótesis). Numerosos estudios avalan las nuevas técnicas aunque como antes decía, no siempre es posible y hay que recurrir a otros protocolos distintos individualizando cada caso.

Como se comenta en el apartado de prótesis, hay muchos tipos de rehabilitaciones con implantes:

Fija

Completa, parcial ó individual. Debería ser la primera opción siempre que tengamos un número suficiente de implantes (no necesariamente un implante por pieza) y no haya una gran pérdida ósea. Si bien la función se recupera, hay casos en que la estética puede estar bastante comprometida, sobretodo si hay grandes pérdidas óseas en frente anterior (por ejemplo en caso de pérdida de incisivos por accidente) y el paciente enseña "todo" al sonreir. Afortunadamente las técnicas quirúrgicas han evolucionado mucho y en la mayoría de los casos el resultado estético es satisfactorio aunque en algunos casos, sobretodo si hay defectos óseos verticales, la estética estará muy limitada.

Removible

Implantosoportada (completa ó parcial) ó Implantoretenida-mucosoportada (completa, fundamentalmente, pero también parcial). Están indicadas en casos en que el paciente, generalmente desdentado durante años y portador de prótesis completas, ha sufrido grandes reabsorciones óseas que nos obligan a suplementar la nueva prótesis para dar apoyo a las partes blandas: esto da lugar a un volumen importante de la rehabilitación protésica y dificulta mucho la higiene, por lo que puede estar indicada una sobredentadura que el paciente pueda extraer para poder realizar su higiene bucal.

También puede estar indicado este tipo de prótesis en casos en que no hay posibilidad de conseguir un número suficiente de implantes, ó en pacientes con poca habilidad manual ó trastornos motores que le impidan una higiene correcta. Y finalmente la limitacion económica del paciente es una razón suficiente para hacer un trabajo que no siendo el ideal, conseguirá no obstante que, en el caso por ejemplo del desdentado total inferior, con dos implantes pueda recuperar gran parte de la calidad de vida que había perdido.

Hay contraindicaciones para la colocación de implantes: individuos que no hayan terminado el crecimiento, hipertiroidismo, inmunodeficiencias, algunas enfermedades del metabolismo óseo -como osteomalacia, hiperparatiroidismo, osteoporosis aguda, neurofibromatosis con afectación maxilofacial-, algunas colagenosis, algunas enfermedades psiquiátricas, mala higiene sobretodo si hay enfermedad periodontal, radioterapia hasta un período inferior a dos años antes, lesiones orales preneoplásicas, grandes fumadores...

Es importante seguir unas escrupulosas normas de higiene, evitar el tabaco (es un factor de riesgo muy importante ya que, por encima de 11 cigarrillos/día, es mayor tanto la tasa de fracasos tempranos del implante como la de fracasos tardíos, pasando de un 2-6% en no fumadores hasta 9-15% en fumadores; el riesgo es mayor en maxilar superior que en mandíbula) , no someter las prótesis a un stress inadecuado distinto al de una masticación normal (y de alimentos normales).

Hacer revisiones periódicas, ya que el uso continuado y las fuerzas a que la prótesis estará sometida, dará lugar a un lógico desgaste de los materiales utilizados por lo que pueden ser necesarias futuras reparaciones.

Por otra parte es frecuente la aparición de mucositis, proceso inflamatorio que en muchos casos, sobretodo en el enfermo periodontal no tratado y en el fumador, puede llevar a la aparición de periimplantitis que cursan con inflamación y pérdida ósea y que si no son detectadas y tratadas a tiempo, pueden llevar a la pérdida del implante.

Esta periimplantitis, sobre la que hace unos años había muy poca información, es a día de hoy el problema más serio que puede padecer el paciente y es causa del mayor número de fracasos de implantes ya integrados, sin que haya a día de hoy un tratamiento realmente efectivo una vez instaurado el proceso.

Los estudios sobre ella son sobretodo de la última década, y la causa sería multifactorial : a nivel del paciente los factores más importantes son la existencia de placa bacteriana, el tabaco, los antecedentes de enfermedad periodontal y la ausencia de controles posteriores. Ajenos a él serían el tipo y/ó la mala colocación de los implantes y/ó el mal diseño de las prótesis, de modo que el paciente no pueda realizar una correcta higiene; también es relativamente frecuente la aparición, en prótesis cementadas, de lesiones derivadas de restos de cemento que no se hayan podido eliminar.

El diagnóstico se hace a partir de una pérdida de 2 mms en cualquier radiografía respecto de la inicial (la tomada en el momento de colocar la prótesis) si ello va acompañado de signos inflamatorios.

La tendencia actual es un tratamiento radical que elimine la bolsa periimplantaria, junto con una implanto-plastia y descontaminación de la superficie. Sin embargo el pronóstico de la periimplantitis una vez instaurada es incierto por la posibilidad de recidivas.

Por esto el paciente debe entender que es fundamental buscar un equilibrio entre estética / función / e higiene de las prótesis. Y que posteriormente es imprescindible no solo el cuidado personal diario de estas sino el control periódico sine die por parte del profesional.

Podríamos considerar también un grave problema la aparición de tratamientos "low cost" en los que se hacen ofertas difícilmente rechazables (aunque en la práctica y con mucha frecuencia la diferencia de coste acabe siendo mínima) pero que renuncian en demasiados casos a muchos parámetros de calidad y seguridad, lo que hace que desde la aparición de este tipo de "ofertas" se haya disparado el número de reclamaciones y denuncias por fracasos y problemas de los mismos.

La mayor frecuencia en la aparición de periimplantitis unido a la difícil situación económica que se está viviendo, está contribuyendo a cambiar un poco la tendencia de los últimos años en el sentido de que los pocos problemas derivados del tratamiento implantológico hacía que en algunos casos se extrajesen piezas que podían recuperarse, aunque con tratamientos complejos (como podía ser una endodoncia seguida de una reconstrucción con espigas y una corona lo cual implicaba un tratamiento complejo, costoso y con un riesgo indudable de fracaso). Hoy se vuelve a poner en valor estos tratamientos conservadores dejando el implante como alternativa al diente natural, pero en ningún caso al revés como en muchos casos ha podido ocurrir.

Ejemplos de reposición de un incisivo lateral

 

Reposición de un incisivo lateral inferior

Ejemplos de incisivo central sobre implante

 

Corona implanto-soportada en el incisivo superior izquierdo y corona dento-soportada sobre el incisivo lateral izquierdo

Incisivos superiores sobre implantes: Secuencia

Sectores laterales inferiores sobre implantes

Prótesis fija híbrida (zirconio-resina) sobre 8 implantes en maxilar superior

Prótesis fija híbrida inferior (metal-resina) sobre seis implantes: provisional inmediata, estructura y prótesis final

Prótesis fija inferior sobre seis implantes

Rehabilitación superior en metal cerámica sobre ocho implantes, en dos segmentos, con falsa encía de cerámica. Prótesis híbrida inferior en metal-resina sobre seis implantes

Imágenes de un caso similar al anterior

Rehabilitacion completa atornillada en maxilar superior sobre ocho implantes. Imágenes con provisionales inmediatos en resina y con la prótesis ceramometálica definitiva


Tratamiento multidisciplinar: Ortodoncia, reconstrucción del incisivo lateral derecho con composite y reposición mediante implante del incisivo lateral izquierdo


Prótesis sobre implantes en zirconio-pocelana en el segundo cuadrante

Fractura de canino superior izquierdo con gran recesión gingival. Reposición con implante


Sobredentadura sobre dos implantes en mandíbula. Retención por barra ó pilares Locator

Estética

Como concepto individual es algo vacío sobre lo que no me voy a extender porque no es sino el resultado de una correcta y completa ejecución de todo lo anterior. De hecho muchos de los casos presentados en esta web podrían estar ubicados indistintamente en el apartado de endodoncia, odontología conservadora, prótesis fija, prótesis sobre implantes..., siendo muchos de ellos multidisciplinares y por tanto de difícil ubicación en los apartados que hemos creado.

En todo caso tenemos la suerte de contar en nuestra clínica con los servicios de una especialista en Prótesis, Implanto-prótesis y Estética como es la Dra. ELENA GONZALEZ CANAL, formada en el máster oficial de la UEM.

 

Mockup directo en boca previo a una rehabilitación completa con la técnica de los tres pasos. Esto nos permite, en una sesión, valorar el previsible resultado final del tratamiento. Se puede quitar inmediatamente aunque, dependiendo de distintos factores, se puede dejar en boca días ó semanas. Es fundamental antes de cualquier tratamiento de este tipo e incluso en tratamientos más sencillos y limitados pero con una carga estética importante.

"Pseudo-ortodoncia" realizada en dos únicas citas: Endodoncia+Gingivectomía y reconstrucción con vestibulización de la pieza

Tratamiento multidisciplinar: ortodoncia+blanqueamiento+reconstrucciones directas de composite. Aspecto un año después

Agenesia de incisivo lateral derecho con malformaciones de otras piezas. Reconstrucciones directas de composite

Carillas de composite: el composite no sólo es utilizado a la hora de restaurar dientes con caries. Gracias a la estratificación de composites utilizados exclusivamente con fines estéticos, así como tintes de distintos colores, podemos lograr realizar carillas en el sector anterior con las características que el paciente desee. Es posible lograr una estética excelente sin necesidad de recurrir a la porcelana desde un primer momento. Con un correcto cuidado a lo largo de los años, estas restauraciones pueden tener una durabilidad satisfactoria.

 

Caso similar, con diseño digital previo


Incisivo lateral izquierdo conoide. Reconstrucción directa de composite

Obturación de múltiples erosiones cervicales

Paciente con grandes desgastes en sus piezas dentarias. Rehabilitación muy conservadora mediante una modificación de la técnica de los tres pasos

Tratamiento multidisciplinar de un paciente con agenesia (ausencia) de caninos tratado con prótesis fijas antiestéticas. Se realizó ortodoncia +implantes a nivel de ambos caninos (quedaron poco sumergidos por lo que se recurrió a un artificio morfológico de las coronas en ambos para lograr un efecto estético agradable)+coronas individuales en incisivos laterales y primeros premolares

Recuperación sencilla, rápida y poco costosa de una sonrisa muy deteriorada

Cirugía

En esta clínica no se realizan grandes cirugías, limitándose nuestra práctica a extracciones en general, restos radiculares, algunos cordales (muelas de juicio) incluidos ó semiincluidos, apicectomías, gingivectomías... En caso necesario se refiere al paciente a otras clínicas ó profesionales especialistas en el tratamiento requerido.

Varios

Aparte de lo anteriormente citado, otros tratamientos que se realizan habitualmente, son:

  • Limpiezas
  • Instrucción de higiene (cepillado, cinta, cepillos interproximales...)
  • Fluoraciones
  • Sellados
  • Extracciones
  • Cirugía menor (remodelados preprotéticos, apicectomías, cordales...)
  • Placas ó férulas de descarga